Laura no ve su Bizum · Episodio 3 de 6

Ver lo que acabas de hacer

El banco ya sabe qué garantía necesita Laura: ver lo que ha hecho. Ahora hay que construirla sin volver a mandar todas las lecturas a la primaria. Hay varias formas, y un segundo problema que no se ve hasta que Laura refresca: el Bizum aparece, desaparece y vuelve a aparecer.

Concepto: leer lo propio; lecturas monótonas~10 min

El punto de partida

El banco ya sabe qué garantía necesita Laura: ver lo que ha hecho, aunque los demás tarden en enterarse (leer lo propio, episodio 6 de El dinero no se duplica). Lo que no sabía es cómo construirla sin volver a mandar todas las lecturas a la primaria, que era justo de lo que se huía.

Y hay un segundo problema que no se ve hasta que se mira de cerca. Con varias réplicas, cada lectura puede caer en una distinta. Si una va al día y otra tarda tres segundos, Laura puede ver su Bizum, refrescar y no verlo.

Tres lecturas, cuatro formas de leer

Laura envía un Bizum a Marcos. La primaria lo tiene al instante; la réplica 1 se entera 0,2 s después y la 2, tres segundos después. Quien mira abre el extracto tres veces, a los 0,5, 1,5 y 2,5 segundos. Elige quién mira y cómo se decide de dónde sale cada lectura.

Las dos primeras formas no usan nada de lo que Laura ha hecho: mandan la lectura a cualquier réplica, o siempre a la misma. Las otras dos sí: leer de la primaria durante unos segundos tras escribir, o pedir una réplica que ya tenga el cambio, para lo que la escritura devuelve a la app su posición en el registro de cambios y la lectura la lleva consigo.

Qué ha pasado

Ninguna es gratis. Cuanto más fuerte la garantía, más lecturas vuelven a la primaria o más esperan. Es la misma negociación del episodio 6 de El dinero no se duplica, ahora con un coste medido: lecturas a la primaria y segundos de espera.

Y Marcos, ¿qué?

Cambia a Marcos en la simulación. Marcos recibe el Bizum, pero no lo ha escrito él: no tiene una posición que llevar ni una ventana de «acabo de escribir». Con la primaria durante unos segundos o con la posición, lee exactamente igual que con cualquier réplica.

No es un fallo de la estrategia: leer lo propio es una garantía de quien escribe. Marcos lo verá cuando su réplica se entere, en segundos, y no pasa nada: no está comprobando una acción suya. Lo único que le interesa es no retroceder, y para eso le basta quedarse con una réplica. Lo mismo vale para Atención al cliente, que lee la ficha de un cliente sin haber escrito nada en ella.

Esto es lo que hace sostenible el diseño: la garantía cara se paga solo por quien la necesita, y los demás lectores siguen en las réplicas.

Para llevarse

Hasta aquí, quien lee quería lo mismo que se escribe, solo que en otra máquina. Atención al cliente necesita algo distinto: una ficha que junta lo que saben cinco contextos, cada uno con su propia base de datos.