De cero a neobanco · Episodio 5 de 10

El equipo que lo hacía todo

El equipo de Pagos funcionaba bien con las transferencias. Después le llegaron Bizum, la tarjeta, el antifraude, las guardias y los entornos. Nadie trabaja menos que antes, pero todo va más lento.

Concepto: carga cognitiva de un equipo~10 min

El punto de partida

Tras el reparto del episodio anterior, Pagos es un equipo de siete personas dueño de las transferencias y del conector con el core bancario. Es un buen equipo: entiende su dominio y despliega cuando quiere.

Pero el banco crece hacia la etapa de escala, y todo lo nuevo que tiene que ver con dinero que se mueve acaba en Pagos: Bizum, la tarjeta, las reglas antifraude. Con más clientes llegan las guardias de noche. Y como los entornos y los permisos de nube se piden por ticket a Sistemas de la matriz, alguien del equipo tiene que saber cómo pedirlos.

GuíaTeam Topologies · Lo que cabe en la cabeza de un equipo. Los tres tipos de carga cognitiva, y por qué este episodio los simplifica en dos.

Lo que cabe en la cabeza de un equipo

Añade y quita responsabilidades al equipo. Cada una suma dos tipos de carga: la del dominio (lo que hay que saber del negocio: reglas de SEPA, retenciones, liquidaciones) y la ajena al dominio (lo que hay que saber para poder trabajar: herramientas, guardias, trámites). La línea discontinua es lo que el equipo puede llevar sin que se resienta.

Qué ha pasado

Hasta Bizum, el equipo va justo pero va. Con la tarjeta se pasa de su capacidad, y lo que se resiente no es solo la tarjeta: todo va más lento, también las transferencias que antes salían en tres días. Cada persona tiene que cambiar de contexto más a menudo, las revisiones las hace quien menos conoce el código y el conocimiento de cada parte acaba en una sola cabeza.

Fíjate en las dos últimas responsabilidades. Las guardias y los entornos no añaden nada del dominio de pagos: son carga ajena. Es la primera que conviene quitar, porque no hace al equipo mejor en lo suyo.

¿Más gente o menos cosas?

La reacción habitual es contratar: si Pagos no da abasto, que sean dieciséis. La alternativa es reducir lo que un equipo tiene que saber: partir Pagos en dos equipos con dominios más pequeños (Pagos de cuenta y Tarjetas) y sacar la infraestructura a un equipo nuevo, Plataforma, para el que esa carga es su dominio. Lanza los mismos sucesos con las dos organizaciones.

Qué ha pasado

El equipo de dieciséis tiene más manos, pero la misma carga: cada persona sigue necesitando entender transferencias, tarjeta, core, fraude, guardias e infraestructura para poder revisar, ayudar o estar de guardia. Y con dieciséis personas, las reuniones y los acuerdos crecen. Tarda lo mismo o más.

Con tres equipos, cada uno queda por debajo de su capacidad y responde a su ritmo normal. Lo interesante es Plataforma: lo que para Pagos era carga ajena, para Plataforma es su dominio. Ese cambio de punto de vista es la base del acto 3.

El matiz: cortar tiene coste. Cada frontera nueva es una coordinación nueva, como vimos en el episodio 4. Se corta cuando la carga lo pide, no por adelantado.

Para llevarse